martes, 7 de febrero de 2017

Hace tiempo (1)...

Recién estuve chateando con una compañera de universidad que no he visto en largo tiempo. Y me doy cuenta del tiempo pasado, no sólo de escribir una nueva entrada de este blog, si no de tantas personas que dejamos en el camino por los cambios de cada uno en sus respectivas vidas (y en mi caso en particular, le sumo la fobia social).

Generalmente, descubro que mucha gente se desvincula al empezar casarse y otros al trabajar (o puede ser por un buen mix de ambas cosas). Y, claro, en el corazón o en la conversación surge el "hace tiempo". Recuerdo a muchas personas que me acompañaron en diferentes momentos de mi camino, personas que quiero mucho pero que, hoy son más bien un recuerdo en el corazón. Pero creo que el vínculo que Dios nos da es más fuerte. Y. adicionalmente, pienso que el vínculo que nos da con Él debe cuidarse más, que nada en la oración 



El tiempo no le alcanza a nadie. O más bien, creo que lo que más cuesta es organizarse y dedicarse a lo que había que dedicarse en vez de dejar para otro día lo que pertenece al hoy.


El tiempo pasa y no regresa. Como nos recuerda el Eclesiastés 3, 1: "Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo". Por eso cada cosa tiene su razón de ser en la vida, cada evento que vivimos el Señor le da sentido, claro, si te atreves a vivirlo con Él. En Efesios 5,15-17 se nos recuerda que "Así pues, mirad atentamente cómo vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes; aprovechando bien el tiempo presente, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino comprended cuál es la voluntad de Señor". El tiempo debe servirnos para entender la Voluntad de Dios en todo y necesitamos aprovecharlo recordando que aquí no se acaba todo.


Si piensas que "hace tiempo" no has orado sinceramente con el Señor, si "hace tiempo" no has recibido su perdón en el sacramento de la confesión, recuerda que te sigue esperando amorosamente para cuando te decidas. Y si hace tiempo no ves a tus amigos, búscalos también.

lunes, 14 de julio de 2014

El RAMBISMO en la Iglesia (Con un poco de sal... )


Voy a hablar de una plaga que se mete de vez en cuando en nuestra Iglesia: el RAMBISMO cristiano, parafraseando a Martín Valverde. 


Aclaremos, la Iglesia es comunidad de fe, no un club privado donde unos pocos tiene privilegios sobre otros. O donde algunos tienen que darles haciendo a los otros lo que (muuuy aparentemente) no pueden hacer. La Iglesia la formamos todos los bautizados y cada quien es libre de ejercer ese poder que nos da el bautismo.

Ultimamente he podido encontrar varios casos de esto: no digo que sean gente mala, ni mucho menos, pero su actitud es de RAMBOS o superhéroes cristianos. Yendo al grano, estos serían como síntomas graves de sufrir de esto:

Los demás son súbitos y les hago el favor de que trabajen conmigo (¿?).

La mayoría del trabajo en Iglesia es colaboración desinteresada, no cabe duda, pero nunca está por demás ser agradecido con el tramoyista, sonidista, catequistas, servidores y otros que cada quien en su caso podrá descubrir: les recuerdo que un coordinador parroquial sin gente a quien coordinar no sirve para nada dicho nombramiento. Un músico sin la ayuda del audio, en muchísimos casos no sería escuchado ni en la 3era fila (me anoto en ese punto, jejeje). Si te has dedicado a servir alfrente de algún proyecto no es para que vean tu RAMBISMO que todo puede sólo (inclusive, en algunos casos sin Dios) sino para que seas servidor de todos.

Mil y una veces no: no importa si eres laico, ministro, religiosa o músico o cura... las jerarquías en la Iglesia van según el servicio que damos: es terrible esa corriente mundana de creer que los demás tienen obligación de ayudarnos o servirnos, no es así. Saluda, se agradecido, acércate a los que trabajan junto. Si no, tu te pierdes lo que obra el Señor.

La Liga de la Justicia: Grupo cerrado (y a veces clausurado, jeje)

Pasa muchas veces que existe un grupo que no deja que entren nuevos (pasa mucho en parroquias con "ministerios" con personas que se conocen demasiado bien). Hasta ahí no pasa nada, pero llegará el día en que venga alguien nuevo y no sea bien acogido. Y aunque por lo menos ya no es tan RAMBISTA la situación, lo es en el sentido que el grupo es individual, permeable lo cual no da buen testimonio de vida y de comunidad. Que conste que no digo que eso pase siempre, pero como decía, esta plaga se nos está metiendo en la Barca de Pedro.

Aprendamos que no todo lo tenemos en nuestras parroquias, que podemos pedir ayuda fuera y no es debilidad. Mucho ojo.

RAMBO vs. EL MUNDO

Otro punto sería cuando no me dejo ayudar, por que me da miedo entrar caminar en comunidad. Ya perdí la cuenta de cuantos catequistas se ATERRAN si les propones caminar en comunidad. Muchos ponen miles de pretextos (no hay tiempo, los estudios, la familia, es que soy "libre"...) 


Y dentro de los músicos de la Iglesia existen, aunque no lo crean. Hay que revisar bien el orgullo porque, en muchos casos, es porque no nos gusta que nos digan lo mal que estamos haciendo, no se los estoy inventando, yo mismo lo viví. 

El aíslamiento de un laico en la Iglesia, el caminar sólo es síntoma de que puede andar extraviado en otras cosas: Jesús resucitado se les aparece a sus discípulos cuando caminan juntos (Lc. 24,13ss) y cuando reunidos reciben el don del Espíritu Santo (Hch. 2, 1-3). Ah, una aclaración, no se vale contar la banda como comunidad si sólo ensayan.

Super-YO

Y finalmente, cuando todo lo pago yo. Si hoy quiero grabar un CD, pago yo (para eso trabajo, no). Ponemos del bolsillo propio, pero no por gratuidad o quitar una carga, sino para que nos den cierto poder sobre lo que hacemos y nadie nos pueda decir nada de nada.

Aunque siempre habrá hermanos valientes que nos corrijan, gracias a Dios.
En fin, cada quien revicese y analicese.
Bendiciones.

lunes, 25 de marzo de 2013

Darle paso al Espíritu Santo


Un mes atrás, más o meno,s tuve la gracia que el Señor me llamara a servirlo en un retiro de jóvenes de Confirmación del Movimiento de la Palabra de Dios al cual pertenezco. En honor a la verdad que fuí muy forzado porque prácticamente no había quien más lo pueda hacer y fue en el último momento (salíamos el sábado por la mañana y me avisaron el miércoles). Además, aunque tenía experiencia dentro del proceso de catequesis, no había tenido parte de la planificación de todo el retiro.

Para gloria de Dios, este fue muy bendecido, en especial la oración de la noche (muy fuerte) que hicimos con todos y dirigían los catequistas. En la evaluación, una de las catequistas compartió que "quise guiar la oración como la habíamos planificado pero me di cuenta que debía darle paso al Espíritu" que había inspirado una oración de acción de Gracias, entrega y liberación muy profunda y larga.Para serles sinceros, aunque esas palabras de mi hermana catequista me quedaron dando vueltas, no las entendí del todo. Había venido de un tiempo en el caminar en mi comunidad del movimiento (y en mi vida) en que sentía que había dado pasos en fe en muchísimas cosas pero que de una u otra manera siempre se lograba enganchar el trailer de orgullo que nos posesiona y quiere mantener en control de todo. El sábado pasado, a estas alturas que les escribo, pude asistir a compartir una pequeña enseñanza en una comunidad al sur de Quito conformada por varios servidores de diferentes capellanías (el sacerdote al frente tiene 15 que cubrir). Por medio de la oficina de catequesis de la Arquidiócesis se hizo el contacto: la enseñanza era sobre como llevar la Cuaresma. Preparé el material y me preparé yo para tener algo más que compartirles ese día... y llegó el sábado. Llegué temprano (8 de la mañana) y pude conversar con el padre (que les había convocado a las 8h30). Quería que les exhorte a vivir la Semana Santa desde el servicio que les toca y sobre el Triduo Pascual.

Como evidentemente no era el tema que había preparado tuve la tentación de encararle al pobre sacerdote la poca comunicación que tiene la oficina de catequesis.... o la poca comunicación que tenía el padre que me había invitado. Discirniendo me di cuenta que no hacía falta ni lo uno ni lo otro y recodé las palabras de aquel retiro de catequesis: "Dar paso al Espíritu Santo". Recuerdo decirle dentro mío "Señor, sabes que preparé lo que se hacer y que ahora me piden otra cosa... obra tu en lo que quieras hacer aquí y muéstrame por donde dirigir todo esto".El padre me presentó a todos y nos bendijo. Comenzamos con un poco de animación y fue un entrar en calor. La mañana se nos fue en reflexionar sobre este tiempo de Cuaresma terminamos con una entrega personal al Señor.Después del refrigerio retomamos y me enfoqué directamente en la Semana Santa y especialmente en la Liturgia de este tiempo.

Al final todo me llevaba a tener un momento de compartir con todos ellos una oración bendiciéndonos todos (y la música fue pretexto en todo esto). Eran de diferentes edades, realidades pero todos se bendecían en la oración.

Parecía que yo quedé más lleno que ellos en todo esto que veía y entregaba al Señor... regresé a ver mi atril, que había tenido las hojas de las canciones que repasé para ese día y me di cuenta ¡la gran mayoría no las canté!
No estoy diciendo que no se repase: repasen, denle el mejor tiempo, las mejores ganas a ensayar. Pero no se cierren nunca a la posibilidad que el Señor les muestre otra cosa diferente a la que planearon.

Abran el corazón y vean a su alrededor. Pueden tener el mejor equipo de sonido (al menos esta vez tuve un micrófono) que si a la gente les queda sólo la bulla que pasa, la emoción que se apaga, la dopamina que mueve el sistema nervioso... quedarán igual que como al principio.
Arriésguensen a dar lo mejor, pero siempre disciernan lo que el Señor quiere.

Paz y bien.

Madre de la Palabra de Dios, ruega por nosotros.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Nacer de Nuevo

Evangelio de San Juan 3, 1- 22

Entre los fariseos había un personaje judío llamado Nicodemo. Este fue de noche a ver a Jesús y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de parte de Dios como maestro, porque nadie puede hacer señales milagrosas como las que tú haces, a no ser que Dios esté con él.»

A veces nos hemos acercado a Jesús "por la noche", a escondidas, como Nicodemo, para que nadie nos vea. Incluso puede que lo hayamos hecho por vergüenza. Igual lo hemos reconocido como un "Rabbí" que quiere decir "Maestro" pero quizás sólo como un maestro más. Y hemos abierto el corazón a veces a tantos "maestros", músicos, artistas y escritores, o de otras religiones y quizás Jesús, no es el Hijo Único de Dios para nosotros, sino solamente una sabia opinión más. Reconocemos ciertamente algo sobrenatural en él, pero nada más.
  
Jesús le contestó: «En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo desde arriba.»Nicodemo le dijo: «¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre?»

Nadie puede acercarse a Dios por propia fuerza. El Señor cuenta con nuestra decisión para acercarnos y a partir de eso pone el deseo del corazón. Dios hace desear lo que que quiere darte, lo cual significa que todo lo bueno y constructivo viene de él. Nunca va a poner en tu corazón deseo de que te alejes de Él, de sus cosas ni de él mismo. El ser humano, en su carne o naturaleza, no puede ver las cosas espirituales, las cosas de Dios. Necesita ayuda del mismo Espíritu Santo para esto. Nicodemo responde desde su poco entender, desde su naturaleza y, me atrevo a decir, desde su ignorancia. Sigue limitado pensando en lo posible, lo contable, lo medible.


Jesús le contestó: «En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: Necesitan nacer de nuevo desde arriba. El viento sopla donde quiere, y tú oyes su silbido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu.»

Nuestra vida física tuvo un inicio en la concepción y tendrá un fin al termino del nuestra vida natural. Este "Renacer" del agua y del Espíritu Santo del que habla Jesús, ya se produjo en nuestro bautismo. Y la renovación se dió al recibir el Sacramento de la Confirmación. Pero muchas veces, dejamos apagar ese fuego que con tanto trabajo y amor el Señor empezó a encender en el corazón. Recordemos que cerrar el corazón, endurecerlo al amor de Dios es condenación: "Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti" decía San Agustín. Dios no puede sanar, ni perdonar ni hacer nada si tú no quieres. Pero no es solamente decir o sentir que quieres, sino demostrarlo con tu vida. Lastima muchísimo al amor de Dios, a Su Corazón la dureza de corazón de sus hijos.


Nicodemo volvió a preguntarle: «¿Cómo puede ser eso?». Respondió Jesús: «Tú eres maestro en Israel, y ¿no sabes estas cosas? En verdad te digo que nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.Si ustedes no creen cuando les hablo de cosas de la tierra, ¿cómo van a creer si les hablo de cosas del Cielo?Sin embargo, nadie ha subido al Cielo sino sólo el que ha bajado del Cielo, el Hijo del Hombre.

A veces, nuestra propia terquedad espiritual, no nos permite escuchar lo que Dios nos está diciendo en nuestra vida, y en esto interfiere además nuestra historia no sanada, malas costumbres, sobre todo el no querer estar con Dios. Queremos hacerlo todo a nuestro modo y los caminos del Señor son muy diferentes a nuestros caminos. El piensa, no como hombre, sino como Dios. No pongamos "peros". He escuchado decir: "es que no me gusta como fulanos o menganos del grupo Tal alaban",  "Aquí no hay oraciones bonitas ni cantitos como en su grupo, esto es el seminario" (!?), "Como nunca he trabajado con jóvenes, no me gusta que estén reuniéndose" (Y estas frases las he escuchado, créanme) y huímos y corremos de las manifestaciones que el Espíritu pone en las asambleas y en nuestro pueblo orante y peregrino por el simple hecho de que no nos cuadra a nuestro pobre entendimiento. Aclaro que no estoy de acuerdo con decir que el Espíritu SOLAMENTE obra cuando hay manifestaciones extraordinarias, o que obre en desorden donde no se construye la comunidad ni se profundiza en la oración, en la enseñanza o la liturgia... sino con esta posición CERRADA de no querer "hacer el ridículo" por el Señor dejando que estas manifestaciones pasen por nosotros.

Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto: así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, y entonces todo el que crea en él tendrá por él vida eterna.¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él.Para quien cree en él no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el hecho de no creer en el Nombre del Hijo único de Dios.Esto requiere un juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.Pues el que obra el mal odia la luz y no va a la luz, no sea que sus obras malas sean descubiertas y condenadas.Pero el que hace la verdad va a la luz, para que se vea que sus obras han sido hechas en Dios.»Después de esto, Jesús se fue con sus discípulos al territorio de Judea. Allí estuvo con ellos y bautizaba.


Conozco mucha gente (no los juzgo pero es lo que veo) que le encanta buscar mil pretextos para no acercarse a Dios, y que incluso se siente muy ofendida si alguien comete el sacrilegio de confrontar su mediocridad espiritual, reflejada en cuasi-religiosidad que no ve más allá de lo que le conviene o de lo que piensa. La frase lapidaria que he escuchado, tristemente a líderes importantes, es "así soy yo y no voy a cambiar" (¡PLOP!). Hoy en día se cumple lo que Jesús decía a Nicodemo "los hombres prefirieron la tiniebla a la luz". No nos gusta acercarnos a Dios o a la Iglesia porque nos cuestiona el modo que vivimos la vida, nos cuestiona nuestros pecados, nuestro pensar que somos buenos porque no hacemos mal o porque nadie ha descubierto nuestros pecados. Pero Dios te ama y en la cruz lo demostró. 

Vivir en el espíritu no es ir a misa todos los domingos, ni cumplir simplemente las cosas. Es renovarse desde lo profundo para salir al encuentro del otro y construir nuestra fe en la comunidad. Necesitamos gente llena de Dios. Católicos que lo sean de verdad, renovándose en el Espiritu Santo.


¿Necesitas una nueva vida? ¿Quisieras nacer de nuevo?

Renueva en este año de la fe, tu vida por completo. Jesús te está esperando.

lunes, 26 de noviembre de 2012


CUANDO DÉBIL SOY
(2 Corintios 12,9-10)
Martín Valverde
A      Asus4     A       Asus4     A      E/G#     D/F#    Dm/F    A/E    E7sus4    E7

A                       
   Cuando soy débil
                                E/G#
yo soy testigo de tu fuerza en mi
F#m7                    
Cuando soy débil
D                                     A/E                E7sus4      E7
  es cuando triunfa tu poder en mi, Señor
A
   Cuando soy débil
                                              B/A
Tú muestras plenamente en mí tu amor
D
  Y hoy me glorío
D#ø                                 A/B      E7sus4
     y hoy me alegro en mi debilidad

         Asus4      A     Asus4     A       E/G#
y me basta tu amor,                 tu gracia me das
              F#m7     F#m/E     D              
Cuando débil soy,               fuerte soy

A                      
   Tu amor se muestra pleno en mi
                                                B/A
cuando más débil me encuentro, Señor.
D                           D#ø
   Y hoy me alegro
                                A/E      E7sus4
en medio de toda dificultad

(CORO NORMAL)

A   B/A  D  D#ø  A/E  F#7sus4  F#7

(Y SUBE UN TONO)

            Bsus4       B    Bsus4       B          F#/A#
   Y me basta tu amor,                      tu gracia me das
              G#m7        G#-/F#             E
Cuando débil soy,                 fuerte soy

lunes, 6 de agosto de 2012

EL DIBUJO DE DIOS


D                 D7       G
Mi Padre pintó un dibujo,
    A               D
el Hijo lo coloreó
                   D7            G
Y luego quedó tan perfecto
                A                 D    D7
que el Espíritu vida le dio:

                       G
/Y aquí estoy yo:
              A                        D     D7
soy el dibujo perfecto de Dios./

                  G
Dibujó mis manos,
                 D   
dibujó mis pies,
                   Em 
dibujó mi cabeza
A                           D
    y mi cadera también.

Mis oídos, mis ojos,
                     D
mi naríz, mi voz
             Em        A           D     D7
soy el dibujo perfecto de Dios.

/Y aquí estoy yo:
soy el dibujo perfecto de Dios./

ALMA DE CRISTO (canción con acordes)


Mi       Do#m     La        Mi
Alma de Cristo, santifícame
Si            Do#m    La    Mi 

cuerpo de Cristo, sálvame
                           Si       Do#m
sangre de Cristo, embriágame
 La                            Mi    Si      Mi 

agua del costado de Cristo, lávame
Fa#m       Mi        Fa#m    Mi
pasión de Cristo, confórtame
Fa#m          Mi   Fa#m Mi 

oh buen Jesus    ¡óyeme!
 La             Mi            Si     Do#m 

y dentro de tus llagas, escóndeme
          La                  Mi          Si 

no permitas que me aparte de ti;
 Fa#m   Mi    Fa#m   Mi 

del enemigo,  defiéndeme
 Fa#m                 Mi         Fa#m  Mi 

en la hora de mi muerte, llámame
    La          Mi
y mandame ir a ti
Si                 Do#m      La 

para con tus santos te alabe
            Mi           Si 

por los siglos de los siglos
  Mi     La   Mi 

Amén. ( A- mén)