Recién estuve
chateando con una compañera de universidad que no he visto en largo tiempo. Y
me doy cuenta del tiempo pasado, no sólo de escribir una nueva entrada de este
blog, si no de tantas personas que dejamos en el camino por los cambios de cada
uno en sus respectivas vidas (y en mi caso en particular, le sumo la fobia
social).
Generalmente, descubro que mucha gente se desvincula al empezar casarse y otros al trabajar (o puede ser por un buen mix de ambas cosas). Y, claro, en el corazón o en la conversación surge el "hace tiempo". Recuerdo a muchas personas que me acompañaron en diferentes momentos de mi camino, personas que quiero mucho pero que, hoy son más bien un recuerdo en el corazón. Pero creo que el vínculo que Dios nos da es más fuerte. Y. adicionalmente, pienso que el vínculo que nos da con Él debe cuidarse más, que nada en la oración
Generalmente, descubro que mucha gente se desvincula al empezar casarse y otros al trabajar (o puede ser por un buen mix de ambas cosas). Y, claro, en el corazón o en la conversación surge el "hace tiempo". Recuerdo a muchas personas que me acompañaron en diferentes momentos de mi camino, personas que quiero mucho pero que, hoy son más bien un recuerdo en el corazón. Pero creo que el vínculo que Dios nos da es más fuerte. Y. adicionalmente, pienso que el vínculo que nos da con Él debe cuidarse más, que nada en la oración
El tiempo
pasa y no regresa. Como nos recuerda el Eclesiastés 3, 1: "Hay un
tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el
cielo". Por eso cada cosa tiene su razón de ser en la vida, cada
evento que vivimos el Señor le da sentido, claro, si te atreves a vivirlo con
Él. En Efesios 5,15-17 se nos recuerda que "Así pues, mirad
atentamente cómo vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes; aprovechando
bien el tiempo presente, porque los días son malos. Por tanto, no seáis
insensatos, sino comprended cuál es la voluntad de Señor". El tiempo
debe servirnos para entender la Voluntad de Dios en todo y necesitamos
aprovecharlo recordando que aquí no se acaba todo.
